Hola amigos, hoy quería compartir con ustedes una duda, estuve leyendo sobre lugares recomendables para visitar cerca y en Cataratas. A continuación les paso una lista de lugares y la info que encentré de ellos, me pregunto que pueden nombrar además de estos, y que pros y contras tienen cada uno de ellos.
Cataratas del Iguazú
Sin duda es la niña bonita de la provincia de Misiones y unos de los primeros atractivos naturales más imponentes de la Argentina y por que no decir, de América.
Junto con el Parque Nacional Nahuel Huapi en la Patagonia, es uno se los sitios más frecuentados por los turistas.
En guaraní, el termino Iguazú se traduce como "Aguas grandes". Fueron descubiertas en el año 1541 por el adelantado Alvar Núñez Cabeza de Vaca. En 1984, la UNESCO las declaró como patrimonio natural de la humanidad.
Ubicadas dentro del Parque Nacional Iguazú, a unos casi 20 Km. de la ciudad Puerto Iguazú al norte de la provincia, comparten sus saltos con Brasil. En este vecino país, el río nace en el estado de Paraná. Luego de recorrer unos 1200 km. por una meseta, absorbiendo el caudal de los afluentes que se topa en su camino, llega a un punto donde una falla geológica forma una grieta en la llanura. Como si una gigante pala se hubiera hundido en la tierra separando sus lados.
Solo que en este corte, coincide con el paso de un río.
Un río que viene recorriendo una geografía tranquila, sin demasiados sobresaltos, que de a poco encuentra en su transitar, una seguidilla de saltos. Y de repente 80 mts. de desnivel la convierten en una violenta sensación de vértigo. La Garganta del Diablo, una montaña rusa en su mayor descenso, combinada con un constante tronar ensordecedor que se sumerge en lo más profundo de la asfixia, para luego mansamente, desembocar a pocos kilómetros en el río Paraná
Una de las varias leyendas cuenta de la existencia de una serpiente gigante "Boi", la cual vivía en el interior del río. Para aplacar su ferocidad, los aborígenes una vez por año sacrificaban a una dama arrojándola a las aguas como ofrenda hacia la bestia. En una de esas ofrendas un valiente guaraní raptó a la doncella elegida para salvarla del tradicional rito, escapándose en canoa por el río.
Boi al enterarse de la osadía entro en cólera y encorvando su lomo partió el curso del río, creando así las cataratas y de este modo separó a ambos indígenas.
El visitante encontrará más de 270 saltos a lo largo de los acantilados e islotes, repartidos en un media luna que forma este accidente geográfico.
Desde el centro de visitantes, los senderos se pueden recorrer a pie o sino se puede optar por un pintoresco trencito a combustión a gas.
Básicamente se la puede conocer a través de dos circuitos. Uno inferior y otro superior.
En el inferior se llega a la base de los saltos, la fuerza del agua transformada en rocío o vapor terminan mojando a los concurrentes. Pero la experiencia es única, vale la pena animarse a la aventura. También desde este circuito se puede tomar un bote con destino a la isla San Martín.
En el superior, el paseo es más sedentario. Vistas panorámicas desde las pasarelas y los miradores hacen de la estadía una experiencia inolvidable.
A los largo de nuestra visita podremos conocer los siguientes saltos: Salto Floriano, Salto Deodoro, Salto Benjamín Constant, Salto Unión, Salto Escondido, Salto Mitre, Salto Belgrano, Salto Rivadavia, Salto Tres Mosqueteros, Salto Dos Mosqueteros, Salto San Martín, Salto Adán y Eva, Salto Bozzetti, Salto Ramirez, Salto Chico, Salto Dos Hermanos y Salto Alvar Nuñez entre otros.
Dentro del recorrido, saliendo de la estación Cataratas, llegamos a la pasarela que atraviesan el río superior. Luego de caminar por ella arribamos al borde del balcón de la Garganta del Diablo, el salto de agua más grande de todos. La sensación de impotencia es como pocas y por más que saquemos millones de fotografías de este rincón, nunca lograremos expresar con imágenes lo vivido en este lugar. El caudal es tan grande y su densidad tan vertiginosa, que uno se siente vulnerable frente a este particular escenario.
Usina Hidroeléctrica de Itaipú
Cruzando al lado brasilero, además de deslumbrarse con la fantástica postal de las Cataratas del Iguazú, se puede visitar la Represa Hidroeléctrica de Itaipú, considerada como la séptima maravilla creada del mundo moderno.
Construida sobre el Río Paraná, en la frontera de Brasil y Paraguay, con potencia instalada de 12.600 MW, la Central Hidroeléctrica de Itaipú es responsable de la generación del 25% de la energía eléctrica consumida en Brasil, y del 95 % de la consumida en Paraguay.
Itaipú –“tierra que canta” en lengua guaraní– es el resultado de un tratado firmado el 26 de abril de 1973 entre Brasil y Paraguay que establecía que la energía producida por la represa hidroeléctrica sería dividida igualmente entre los dos países. La central comenzó a construirse en 1975 y fue terminada en 1991, con un total de 18 turbinas capaces de generar 93.4 millones de MWh.
Gracias a la descomunal obra de ingeniería, Itaipú se ha convertido en una gran atracción turística en Foz de Iguazú. Proyecciones de video y una interesante visita guiada por sus instalaciones, permiten al visitante encontrar una hermosa vista panorámica desde el mirador central hacia el lago que formó la represa, observar el canal de desvío, el mural del obrero y el bosque del trabajador, donde cada empleado que cumple 15 años de servicio en la compañía planta un árbol.
Además, en la zona del lago se ha generado una importante oferta de turismo, pudiéndose realizar actividades náuticas y de pesca deportiva.
El ritmo de las obras de Itaipú era equivalente a la construcción de un edificio de 20 pisos cada 55 minutos.
Con el volumen total del hormigón utilizado en la construcción de Itaipú podrían ser construidos 210 estadios como el Maracaná de Río de Janeiro.
El volumen total de tierra y roca excavado en Itaipú es equivalente a más de dos veces el volumen del Pan de Azúcar de Río de Janeiro.
El hierro y acero de construcción utilizados en la usina, serían suficientes para edificar 380 veces la Torre Eiffel de Paris.
El vertedero de Itaipú soporta una descarga máxima de 62 millones de litros por segundo, 40 veces superior a la media de las Cataratas del Iguazú.
Características principales de la usina
Lago
Área: 1.350 km²
Volumen de agua: 29 mil millones m³
Longitud: 170 km
Presas
Altura máxima: 196 m
Longitud total: 7.760 m
Vertedero
Capacidad máxima de descarga: 62.200 m³ /s
Tuberías de presión
Diámetro interno: 10,50 m
Descarga nominal: 690 m³/s
Casa de máquinas
Longitud: 968 m
Altura máxima: 102 m
Unidades generadoras
Cantidad: 18
Potencia: 715 MW
Salto de proyecto máx.: 118,4 m
Peso aproximado: 6.600 t
Requisitos de Aduana para entrar al Brasil
1. Documento Nacional de Identidad
Argentino o naturalizado: D.N.I. o Cédula de Identidad
Otras nacionalidades: pasaporte con visa brasilera, de acuerdo a los convenios internacionales vigentes.
2. Tarjeta verde del vehículo a nombre del titular
Si el vehículo no es propiedad del turista, se necesita autorización del propietario ante escribano.
Por ley dictada en el año 1980 es obligatorio el grabado de la patente en los cristales, para los vehículos de Argentina.
3. Carnet de conductor vigente (no es necesario poseer carnet internacional).
4. Menores
Al viajar con hijos, debe llevarse la libreta de casamiento o acta de nacimiento de los mismos.
Si uno de los padres viaja con un menor de 21 años, debe presentar la autorización del cónyuge ante escribano.
Si el menor viaja sin sus padres, presentará una autorización de ambos legalizada por escribano.
Selva Viva
Ubicado en el lugar perfecto, el Parque Temático Selva Viva ofrece la posibilidad de acercar la selva y sus habitantes a todos aquellos que quieran aprender algo más de este fascinante ecosistema de la provincia de Misiones
En un punto estratégico, a metros del hito de las Tres Fronteras (entre Argentina, Brasil y Paraguay), se encuentra este novedoso parque temático bautizado Selva Viva, próximo al hermoso Hotel Amerian y al moderno Centro de Eventos y Convenciones del Iguazú.
Selva Viva permite recorrer, dentro de un predio de una hectárea de superficie, la majestuosidad de la selva misionera a través de dos circuitos que permiten entender la rutina diaria y el acontecer de este ecosistema que recibe turistas de todas partes del mundo.
Todos los días del año por la mañana es posible recorrer un sendero diurno. A través de pasarelas se descubren diferentes atractivos naturales, entre los que sobresale un Mariposario, donde se congregan distintas especies de mariposas, insecto emblemático de esta provincia.
Para los más chicos, que son muchas veces los que recomiendan el parque, se ofrecen dos de los sitios más representativos del recorrido: la Morada de la Araña y la Tierra de las Hormigas, donde el visitante puede comprender en forma didáctica la función de estos dos insectos dentro del ecosistema y su ciclo de vida.
Pero el que se lleva todos los aplausos es el Mirador de las Aves, un lugar perfecto para descubrir distintas especies de aves autóctonas que viven en las copas de estos árboles y muestran al visitante plumas, colores, ruidos y cantos para hacerse notar.
Al final del sendero, un estanque de peces de los ríos de la región cautivan a pescadores y naturalistas. Especies como el dorado, pacú, surubí y sábalo nadan libremente a los ojos de todos, mostrando algunas de sus características distintivas que nos enseñan el modo de moverse en los ríos, lagunas y esteros de Misiones.
Si bien los animales suelen apreciarse de día, es con la llegada de la noche cuando muchas de las especies, en especial las cazadoras, comienzan a moverse de manera libre.
Existe un sendero preparado para dicha aventura. Por la noche, cuando todo se vuelve silencio y comienzan a escucharse otros sonidos, nace un espectáculo de luz y sonido pensado para todos los sentidos.
Bautizada La historia de los espíritus de la selva, esta singular propuesta invita a escuchar y ver cómo la magia se puede percibir en las tres estaciones que se recorren junto a un guía del parque, quien nos va presentando estos seres mitológicos.
El espectáculo gira en torno a la historia de la selva, su degradación y la importancia de su preservación para la actual y las futuras generaciones.
Cabe destacar que los personajes que protagonizan la obra pertenecen a los mitos y leyendas guaraníes. El visitante podrá saber quiénes son el Yasy Yateré, la Caá Yarí, el Pombero y el travieso Curupí, entre tantos otros personajes.
La selva posee secretos y un encanto mágico que marca en las personas un antes y un después. Solo hay que animarse a descubrirlo.
Güirá Oga, la casa de los pájaros
Imposible dejar de visitar este lugar durante nuestra estadía en Puerto Iguazú. La casa de los pájaros es una de las mejores opciones creadas por el hombre para acercarse a la naturaleza.
Apenas llega el visitante, se le aclara en forma inmediata con folletos o bien por quien hace de guía que el lugar es distinto a todo. Se trata de un centro de rescate, rehabilitación y recría de fauna silvestre.
La idea de rescatar, recuperar y reintroducir ejemplares que llegan a este lugar,ya sea por estar accidentados, decomisados o haber sido cedidos por particulares arrepentidos, es la forma en que la fauna de la provincia llegó hasta aquí.
Basta con recorrer las instalaciones para darnos cuenta no solo del amor que se tiene aquí por los animales, sino también de la madurez y el criterio con los que se habla del tema.
No siempre, y esto lo aprendimos durante nuestro recorrido, los animales se reinsertan en su ecosistema, principal objetivo del lugar. Muchas veces el animal pierde parte de sus facultades y no se encuentra como para volver a ser libre, lo que lo convertiría en una presa fácil si se lo deja en la libertad de la selva.
El Centro Güirá Oga se encuentra emplazado en un predio de 19 hectáreas, al que se denomina “paisaje protegido” bajo el nombre de Andrés Giai, en homenaje al reconocido naturalista.
El lugar posee una interesante y centenaria cobertura vegetal, con árboles de hasta 30 metros de alto. Se han identificado cerca de 40 especies diferentes, con alrededor de 50 tipos de mariposas que sobrevuelan constantemente este ambiente selvático.
El recorrido del lugar comienza en un salón de proyección, donde nos adentramos visualmente en territorio misionero y comenzamos a palpitar una inmensidad de especies, las cuales veremos durante el paseo.
A bordo de un vehículo preparado para esta aventura, los visitantes van contemplando los distintos animales que alberga el centro. Entre estos se destacan coatíes, monos, tucanes, pavas de monte, loros y gucamayos, macucos, halcones, águilas y lechuzones, entre tantos otros.
Pero más allá de los animales que se observan, lo que se debe destacar es la maestría que ponen los guías al servicio de cada participante. Cada animal tiene su nombre, su historia y muchas veces una anécdota que lo trajo hasta allí.
En esos detalles radica el cariño que se tiene por cada una de las especies que habitan este parque, ya sea para siempre porque no es posible reinsertarlas a la selva o por tiempo transitorio, hasta que el animal se recupere totalmente para volver a ser libre.
Se trata de un ejemplo claro de trabajo correcto que se sustenta con fondos privados ya que, como ocurre con la mayoría de los buenos proyectos argentinos, no tiene ningún tipo de subsidios ni del Estado nacional ni de las provincias o gobernantes de turno. Quizá sea esa la ventaja para perdurar en el tiempo.
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