El Chaltén resume el legado patagónico la naturaleza emerge en su estado más puro, construyendo un paisaje de ensueño a partir de los valles y los majestuosos picos de la parte más austral de la cordillera de Los Andes.

El poblado ha experimentado un importante crecimiento durante los últimos años para dar abasto a la creciente demanda de servicios por parte de los turistas. Sin embargo, no ha perdido su estampa de aldea de montaña, de casas bajas de madera, con techos a dos aguas, y pequeños jardines dando la bienvenida.
La mayor parte de los visitantes que llegan hasta este paraje remoto de la Patagonia lo hacen para disfrutar de los numerosos senderos de trekking que parten desde El Chaltén. Entre los paseos más encantadores y accesibles se destacan el de la Laguna Torre, que dura toda una jornada en la que se atraviesan mágicos bosques de lengas y ñires, y el del río Eléctrico, que es un poco más largo e invita a pasar una noche de camping. Un poco más difícil para quienes no estén duchos en las actividades de montaña es el paseo hacia la Laguna de los Tres, un recorrido maravilloso entre bosques, ríos y cascadas que culmina en una hermosa laguna donde se tiene una excelente vista de los cerros Torre y Fitz Roy.

De regreso a El Chaltén una opción muy recomendable es realizar una excursión al cercano glaciar Viedma una mole de hielo cuyas paredes se elevan 40 metros sobre el nivel del lago homónimo. Se trata del glaciar más grande de la Argentina y brinda la posibilidad de peregrinar sobre su lomo con el uso de grampones, una experiencia que permite auscultar grietas, indagar en las cuevas de hielo y sumergirse en los sumideros con infinitas tonalidades azuladas. Estas excursiones por el glaciar suelen complementarse con paseos embarcados por el lago Viedma o con un día de campo en alguna de las magníficas estancias de la zona, donde no sería un pecado perderse la oportunidad de degustar un chivito al asador.

Otra excursión imperdible es la que culmina en la Laguna del Desierto, un lugar soñado para el avistaje de flora y fauna y a un paso -es un decir-, de la sorprendente alfombra blanca de los hielos continentales.
Cuatro días en El Chaltén conforman una breve visita al paraíso. Hoteles, hosterías, cabañas, campings y alternativas gastronómicas para todos los gustos y presupuestos, agencias de viajes, taxis y locutorios con Internet completan la oferta.

Si bien El Calafate, al sur de El Chaltén, es el gran imán de los viajeros, menos conocidos pero igualmente maravillosos son los paisajes del noroeste de Santa Cruz, junto a la mítica ruta 40.
Más de 500 km al norte de El Chaltén, por un largo camino de ripio se llega a Lago Posadas. Dejando el trazado de la mítica ruta 40 a la altura de Bajo Caracoles se gira hacia el oeste y el camino trepa lenta y sugestivamente hasta esta localidad, situada a apenas 6 kilómetros del lago homónimo y al pie de la meseta El Águila.
